TERCER DOMINGO
DE PASCUA – CICLO A - 2020
INTRODUCCIÓN
Ø En este domingo la
liturgia, a través de las lecturas, nos
invita a mirar como vive la resurrección todo seguidor de Jesús. Tenemos dos lecturas de Lucas, una de los
Hechos, otra del Evangelio.
Ø Raymond Brown en su libro
a Risen Christ in Easter Time,
comenta que Lucas coloca los dos volúmenes de su obra dentro de un marco geográfico:
o la narración empieza en Jerusalén en el
Templo (Lc 1,5-8). Zacarías el Padre Juan Bautista le toca ofrecer el incienso)
y la narración termina en Roma (He 28,28) con una orientación evangelizadora
hacia los gentiles.
o El punto de unión entre
la historia de Jesús de Nazaret (evangelio)y la historia del Espíritu Santo que
guía a la Iglesia = Cuerpo de místico de Cristo(Hechos), son los acontecimientos
que sucedieron en Jerusalén: la Pascua de Jesús.
§ La pasión y muerte Lc
22-23 se nos cuenta en el primer volumen
de la Obra de Lucas: el Evangelio.
§ El envío del Espíritu
Santo se cuenta en el segundo volumen de esta Obra (Hechos 2) Los
Hechos de los Apóstoles.
§ En cambio la resurrección
es tan central a nuestra fe que Lucas relata las apariciones de Jesús resucitado tanto en el
Evangelio como en los Hechos (Lucas 24; Hechos
1,3-9).
o El evangelio empieza en el
templo de Jerusalén (1, 5-8) y termina en el templo de Jerusalén (24,53).
o En cambio la narración de
los Hechos empieza en Jerusalén (1,3) y termina en Roma (28,28), y de allí se
anunciará a los paganos. En realidad el
libro de los Hechos parece quedar inacabado, la Iglesia sigue su camino hacia
el Reino en su plenitud.
En el Antiguo Testamento el profeta Isaías describe las naciones
invitándose a subir a Jerusalén para recibir la instrucción del Señor, pues de
Sión saldrá la Ley, de Jerusalén la
Palabra del Señor.( Is 2,1-3) y esto es lo que Lucas nos presenta aquí.
PRIMERA LECTURA
– Hch 2, 14. 22-33
« Este texto en Hechos lo
encontramos después de la venida del Espíritu en Pentecostés
« Sin embargo en la
liturgia la Iglesia nos lo presenta en este tercer domingo de Pascua en que
todavía no se ha dado la experiencia de Pentecostés; porque en su proclamación
Pedro anuncia el misterio pascual de Cristo, que estamos celebrando en este
tiempo de Pascua.
« El primer versículo es la
introducción para la proclamación de Pedro
« Los versos 22-24 nos
describen el contenido del Kerigma primer anuncio de Cristo
« Pedro se nos presenta
como los profetas del A.T. con un mensaje de denuncia “ustedes lo crucificaron”
y de anuncio “pero Dios lo resucitó.”
« Pedro dice a su pueblo
o
que Jesús ha sido el regalo que Dios les ha hecho y que
ellos no han sabido apreciar.
o
Que Jesús es el cumplimiento de las promesas hechas por
Dios a su pueblo Israel
« Es consolador al leer
estos textos darnos cuenta de que las promesas de Dios se cumplen siempre y que
ninguno de nosotros puede hacer que no se cumplan, Dios es siempre fiel.
« Jesús es el gran regalo
de Dios no sólo al pueblo de Israel, sino a toda la humanidad y nosotros
seguimos crucificándolo en los millones de hermanos y hermanas nuestras que
sufren a causa de la falta de amor, de la ambición, de la avaricia y de la indiferencia de muchos de nosotros. Como dice Pedro
“ustedes lo crucificaron” podríamos decir esta frase así: ustedes crucifican a
sus hermanos hoy.
SALMO
RESPONSORIAL Sal 16
R. (11a) Enséñanos, Señor, el camino de la
vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres me refugio.
Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor.
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia:
mi vida está en sus manos.
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor
y con él a mi lado, jamás tropezaré.
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Por eso se me alegran el corazón y el alma
y mi cuerpo vivirá tranquilo,
porque tú no me abandonarás a la muerte
ni dejarás que sufra yo la corrupción.
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Enséñame el camino de la vida,
sáciame de gozo en tu presencia
y de alegría perpetua junto a ti.
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres me refugio.
Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor.
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia:
mi vida está en sus manos.
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor
y con él a mi lado, jamás tropezaré.
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Por eso se me alegran el corazón y el alma
y mi cuerpo vivirá tranquilo,
porque tú no me abandonarás a la muerte
ni dejarás que sufra yo la corrupción.
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Enséñame el camino de la vida,
sáciame de gozo en tu presencia
y de alegría perpetua junto a ti.
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
v Hermoso salmo, al leerlo
percibimos en quien lo escribió una gran confianza, un abandono total en manos
de Dios.
v Palabras que la liturgia
pone en boca de Jesús.
v ¡Oh, si nosotros
tuviésemos esta confianza total en nuestro Padre Dios!
v Esto es lo que Jesús nos
ha enseñado con su vida.
v Que nosotros podamos como
Jesús decirle al Padre “mi corazón descansa seguro en ti”.
SEGUNDA LECTURA
1Pe 1,17-21
Continuamos la lectura de la Primera carta de Pedro que iniciamos el
segundo domingo de Pascua.
Ø El Padre nos juzga de
acuerdo a nuestra conducta
Ø Pedro nos invita a vivir
durante nuestra vida (permanencia en tierra extranjera) recordando que hemos
sido liberados de nuestra antigua forma de vida, no con monedas sino por la
sangre del cordero.
Ø En la primera Pascua
celebrada cuando el pueblo salió de Egipto, la sangre del cordero que se
inmolaba para comerlo luego, al marcar las puertas era la señal para que el
ángel exterminador pasara de largo. Pedro usa esta imagen para recordarnos que
el verdadero cordero, cuya sangre nos salva y redime, es Cristo muerto en la cruz y resucitado de entre
los muertos por el Padre.
EVANGELIO Lc
24,13-35.
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o
Cuándo
venimos a la Eucaristía, ¿dejamos que el Señor caliente nuestro corazón, lo
encienda en su amor?
o
¿Escuchamos
su Palabra como si fuese la primera vez que la oímos?
o
¿Recibimos
el Pan de la Eucaristía, su cuerpo y sangre, con la ilusión y entusiasmo de la
primera vez?
o
¿Nos
dejamos enseñar por el Señor mientras caminamos por la vida, le preguntamos por
el significado de lo que pasa en nosotros, la familia, comunidad, nación, mundo?
RINCON CLARETIANO
Rev. Dionisio González,
en carta a S. Antonio Mª Claret escrita desde Cuba el 31 de julio de 1858, le
dice: “…
escribo a V. E. I. sobre el asunto de
las monjas, con ocasión del cual he vuelto a leer con bastante cuidado los Apuntes
de Reforma . Me han gustado mucho, y no puede dudarse que ponen el
dedo en la llaga. Al leerlos nuevamente y recordar, como no podía menos, los
que V. E. I. escribió para los Sres. Obispos , he observado que estos preparan el terreno para
llevar a cabo la Reforma
propuesta en aquéllos; de manera que, al compararlos me parece que un mismo
espíritu ha movido las dos plumas”.
D. Dionisio ve que los Puntos de Mª
Antonia preparan el camino para llevar a
cabo la Reforma
propuesta por Claret, y lo hace con una bella comparación: un mismo espíritu ha movido las dos plumas.
En la correspondencia
cruzada entre Claret, Curríus, D. Dionisio González y Mª Antonia París, siempre
que aparecen expresiones como nuestro
proyecto, el objeto principal o nuestro asunto principal, se está haciendo referencia a la Reforma de la Iglesia , con la que se
sienten especialmente identificados y comprometidos
BIBLIOGRAFÍA
BIBLIOGRAFÍA
BROWN, Raymond . A Risen Christ in Easter Time.
MUÑOZ, Hortensia & TUTZO, Regina,
Misioneras Claretianas. Dos plumas movidas por un mismo espíritu. 2010
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